miércoles, 28 de marzo de 2007

Agua

La última calada al cigarro. Lo tiro al río. Lo sigo con la vista. Ya no lo veo. El viejo puente está desierto. No hay ni Dios. Está muy oscuro. No veo a nadie por lejos que mire. Este puente... Con un poco de suerte no tendré que tirarme. Igual si doy un par de saltos se rompe y caigo. Quizás no muera ahogado. Quizás algún trozo de hormigón me dé en la cabeza y acabe con esto antes de tocar el agua. Ni de coña... Apoyo el peso en la barandilla. ¿Quince kilos? Es un peso de sombrilla. Está atado a un pie con una soga. Me subo a la barandilla. De pie. Cierro los ojos. Pienso en cuántas veces los he tenido que cerrar para no ver más mierda en esta perra vida. Estiro los brazos. Viento. Frío y seco me golpea. Piel de gallina. Lo pienso por última vez. DIOS. Tengo que hacerlo. QUIERO hacerlo. Quiero acabar con esta mierda YA. Adiós, puta vida, no me has dado más que miseria. Me agacho. Cojo el peso y casi caigo antes de tiempo. Miedo. No por morir. Todavía no. El pulso se me acelera. Conservo el equilibrio otra vez. ¿Quince kilos? Lleno mis pulmones de aire. AHORA. Salto. No. Más que saltar me dejo caer. Ya está. Ya no hay vuelta atrás. Una sonrisa. Caigo muy deprisa. Suelto el peso que tira de mí. Ha tocado el agua. Yo también. Me sumerjo rápidamente. Tengo frío. ¿Me estoy arrepintiendo? NO Llevo toda mi vida arrepintiéndome y no va a ser lo último que haga. No. El peso ha tocado fondo. Estoy suspendido en el interior del río. La cuerda tensa. Una corriente de aire fría. ¿Veré alguna trucha? La luz que veía cuando descendía casi ha desaparecido. Todo negro. Vacío los pulmones despacio. Espero. Necesito respirar. Espero. No puedo aguantar más. Respiro. Los pulmones se me llenan de agua. Toso y toso. Agua y más agua. ES HORRIBLE. Tendría que haberme puesto ciego de pastillas. Ya es tarde. Siento una angustia que no había sentido nunca. ¿Cuál es la palabra que busco? AHOGO. Tampoco quiero subir a la superficie. No. Quiero que se acabe pronto. Pronto. Quiero que se acabe YA. Sigo ¿tosiendo? Empiezo a tener convulsiones. Mi cuerpo se agita desordenado sin ningún sentido. Los músculos se contraen y distienden. Es ridículo. AIRE. Agua. Gasto mis últimas energías en agitarme descontroladamente. Es estúpido. Ya queda poco. Siento que queda poco. El corazón me late demasiado deprisa. Siento que me va a reventar. Esto no es bueno. Quizás no muera ahogado. Seguro que me da un infarto. Fijo... Ya no siento frío. Casi inconsciente me relajo. Una última convulsión. Todo ha acabado ya. POR FIN. No siento nada. No hay túnel con luz al fondo, ¿qué esperaba?, ni paz ni nada. Sólo hay eso. NADA.

2 comentarios:

SubProdukto dijo...

Que recuerdos madre mía. Agua, fuego... ups no voi a dar spoilers. Creo firmemente que, aunke pasen años desde que no escribes nada, con un poco de esfuerzo se puede sacar más chicha y así hacer más relatos de los que ya tienes. Animate que merece la pena... tirarse de una ventana no lo tienes verdad?? jaja. No me crucifikes es mi deber como editor. Viva la pepa.

nowere dijo...

Son relatos de juventud, de cuando era más feliz, jeje. Once años van ya y los tiempos han cambiado (un poco), igual ahora debería escribir cómo morir jugando 5 días seguidos al WoW. Quién sabe.

Salud y República.